viernes, 16 de octubre de 2009

Maridaje, cuarta edición.

Y con esta ya van cuatro, la verdad es que cada vez el nivel de la contienda va en aumento, tanto por la parte culinaria como en la vinícola. Esta vez los "petit chef" nos han sorprendido con un menú de temporada basado en su mayoria de setas de la tierra: Rovellons, Ceps, Camagrocs, Fredolics... Los tres primeros platos en más o menos medida estaban formados por estas exquisiteces que nos aporta la madre tierra.
Para empezar un Carpaccio de Ceps, salpimentado y aderezado con unas ligeras gotas de limón, entrante frío, una buena forma de dar el pistoletazo de salida.


Seguidamente continuamos con unos Corazones de alcachofa rellenos de setas variadas y coronado de un huevo de codorniz.



Muy buena la presentación del plato y no menos bueno el resultado final, una delicia. Pero no todo lo bueno és fácil de maridar, ya que con las alcachofas no hemos topado. Nuestro tiempo nos costó decidirnos por un caldo que pudiera conjugar bien con las dichosas alcachofas. Después de darle varias vueltas nos decidimos por un blanco, pero no por un blanco cualquiera, sino un Odysseus Pedro Ximénez 2008, un vino de la Bodega Viñedos de Ithaca. Esta bodega no deja de sorprendernos, cada vez que descorchamos una de sus botellas no nos deja indiferentes y esta no ha sido una excepción. Sorprende la franqueza y lo afrutado de su nariz, sutiles notas minerales, en boca nos muestra esas sensaciones frutales encontradas en nariz, buena acidez, fresco, redondo, sabroso y elegante, un excelente vino para un sobresaliente primer plato.

Terminado el primero, empezamos con el descorche del segundo vino, un Montsant de las Bodegas Celler El Masroig, Ètnic 2006, color cereza de capa alta. En nariz nos muestra todo su potencial, fruta negra madura, tostados, especias, blasámico e incluso notas a hierbas aromáticas, menudo chorro de aromas el de este vino, brutal! Complejo en boca, goloso, sabroso, buen recorrido con final largo, invita a beber más. Muy buenas sensaciones las que nos ha dejado este Montsant, su precio, 13,50€, un regalo para los sentidos.

Necesitábamos un vino con buena estructura para poder "aguantar" el peso del segundo plato, unos Fesolets de Santa Pau con butifarra de perol esparracada, ceps y camagrocs.

Que decir de este abanico de sabores y contrastes, un lujo para el paladar, buenísimo, de echo repetimos todos de nuevo!
Para terminar este completo menú una Crema Catalana quemada con una rodaja de piña en la base, adornada con golosinas de Papabubble, qué vicio de caramelos, un poco más y terminamos con el bote entero!!!


Todo ellos acompañado de un Cava Brut Nature de Llopart.
El 30% de Chardonnay le da un toque afrutado muy característico, suave, de fina burbuja, fresco. Buena conjunción entre el dulzor de la crema y el seco del Cava.




Petits chefs Luis y Xavi, nuestra más sincera enhorabuena por tan suculenta cena, os lo habéis currado mucho. Hacemos extensivas nuestras felicitaciones a Núria, por aguantarnos y por deleitarnos con esa cremita catalana, gràcies a tots.

lunes, 28 de septiembre de 2009

OINK, OINK!

El domingo pasado fue un día para marcar en rojo en nuestras agendas. Sin duda los asistentes al festín lo recordaremos durante mucho tiempo y con muy buen sabor de boca. Llevábamos mucho tiempo con ganas de poder hacer este plato y acompañarlo con un vino que estuviese a la altura, pero siempre por una cosa o por otra quedaba aplazado. Por fin llegó el día tan esperado, a media mañana ya estábamos apunto para empezar a preparar el cochinillo al horno. En media hora ya lo teníamos dentro del horno, donde pasaría aproximadamente tres horas de cocción. ¿El resultado? Espectacular, la carne se deshacia en la boca y su piel dorada y crujiente toda una exquisitez, qué delicia!
Para acompañar dicho manjar que mejor que un vino de Ribera del Duero, así que nos decidimos por dos botellas magnum de Pago de los Capellanes Crianza 2006. Los decantamos una media horita larga para que fueran respirando mientras preparábamos las copas de cata. Color picota intenso, limpio, ribete violáceo. Intenso aroma a frutos rojos, grosella, notas tostadas, especiado, pimienta, incluso me ha parecido encontrar clavo. Buena entrada en boca, redondo, agradable, tanino muy bien integrado, persistente. Este vino ha evolucionado perfectamente en esta botella magnum, podría guardarse un tiempo más, pero está en perfectas condiciones para tomar ahora.
Ha valido la pena la espera, una comida por todo lo alto, tanto el cochinillo como el vino han estado a la altura del evento, porsupuesto repetiremos!

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Cuesta de Oro 2007: Una Apuesta segura.


Antes de que llegue el frío y apetezca más beber vinos tintos, hemos tirado el lazo a un blanco que aún no habíamos tenido el placer de probar, Hermanos Lurton Cuesta de Oro 2007, un Rueda 100% Verdejo de la bodega Jacques & François Lurton, una reputada tradición vinícola les precede, hijos de André Lurton (Chateau la Louviere, Chateau Bonnet, Chateau de Cruzeau...), viticultor de gran renombre en la región de Bourdeos. Como todas las referencias que teníamos eran positivas, decidimos hacernos con una botella de este citado Verdejo. Bonito diseño tanto de la botella como de la etiqueta. Vino de color dorado brillante con ribete ligeramente verdoso. Se muestran los aromas típicos de la variedad, fruta tropical, melocotón, albaricoque, toques herbáceos. El paso en boca es muy agradable, sabroso, graso, amplio, fresco, con buena estructura y madera muy bien integrada. Sin duda, la variedad Verdejo queda muy bien representada en este blanco de los Hermanos Lurton. Para acompañar, un entrante sencillo, fresco y que conjugaba bien con las características de este vino, un Timbla de Salmón mariando con una base de aguacate y cebolla. Un plato rápido de montar y con un resultado que salta a la vista.



martes, 11 de agosto de 2009

Mas Folch, un oasis de sensaciones.




El pasado sábado 1 de Agosto, por fin probamos el menú degustación del restaurante Mas Folch, algo que llevábamamos tiempo queriendo hacer, y que por una cosa o por otra, había sido imposible.

Parece obvio pensar que cuando esperas con tantas ganas que algo se produzca, después te decepciona. Nada más lejos de la realidad, ya estamos deseando saber cuando será la próxima vez que Dani Aixalà vuelva a deleitarnos con su don en los fogones. Mas Folch se encuentra en el Km. 5 de la carretera que va de Reus a Constantí, en la provincia de Tarragona.Tras dejar el amplio parking nos encontramos con una masía modernista completamente restaurada rodeada de unos exuberantes jardines, en los que destacan un lago y un puentecon cierto estilo oriental. La verdad es que desde que entras en el recinto, es como si la tranquilidad se apoderara de ti.Tras tomar un aperitivo en la terraza, entramos en el restaurante...Tiene un diseño que integra de una manera brillante la modernidad con los toques rústicos de la masia original. Nos sentamos en la mesa, mantel y servilletas blanco, cristalería y cubiertos Mikasa, vajilla blanca de diseño y un discreto centro de mesa.

Como pedimos el menú degustación, dejamos que David Aixalà, hermano del chef, nos asesore con el vino.El primero a decantar es un Gran Reserva de 1994 de Costers del Segre, Raimat 4 Varietales, maduro y en su punto, amplio abanico de aromas, destacan la fruta madura, toques especiados, madera bien integrada, elegante paso en boca, un gran vino para empezar la degustación.Con el primer vino aparece el pan, caliente aún, y los aperitivos. Se trata de una bandeja con chupito de gazpacho, croqueta de foie y ceps y un chupito de crema de coliflor con foie, cebollino, maíz tostado picado y sal negra de Hawai. Nos sorprende mucho el útlimo, qué fusión de sabores más acertada.



Tras los aperitivos, llega el primer entrante, un tartar de salmón con pepino, salsa teriyaki y hoja de ostra. Todo persentado sobre una losa de pizarra helada. El tartar delicioso, el salmón se deshace en la boca, la hoja de ostra curiosa, realmente cuando la masticas es como si tuvieras éste molusco en la boca. La textura de la manzana y el pepino casi helado dan un toque al plato muy vanguardista.




Llega el segundo entrante, en el plato carpaccio de gambón de Tarragona por un lado y, por otro, tempura de espárrago verde dentro de un vasito con una emulsión de mayonesa. El carpaccio, delicioso, la tempura de espárrago, sorprendente, cómo una tempura de verdura y una emulsión de mayonesa puede dar tanto de sí... Destacar la elaborada presentación en el margen derecho del palto, una linea de reducción de Oporto emulando una ramita con sus pétalos en forma de fresita.




El tercer entrante se presenta de nuevo en una losa de pizarra, esta vez a temperatura ambiente. Se trata de una coca de escalibada con foie, reducción de mango, salsa teriyaki y trufa blanca. Riquísimo todo, a destacar la textura de la trufa blanca, se deshace en la boca y un sabor que quita el sentido.




Decantan el segundo vino, un Priorat, Mas de Subirà 2002, vino potente y sabroso, mineralidad bastante marcada, de trago largo, perfecto para seguir con los platos principales que están por venir. Llega la primera muestra de plato principal pero no podemos ver de qué se trata ya que viene cubierto por una campana blanca que tapa todo el interior del plato hondo. Al descubrirlas, aparece un denso y totalmente intencionado humo con aroma a brasa que esconde durante medio segundo más el contenido del palto. Cuando se desvanece, aparece un lomo de bacalao con "fesolets de Sant Pau" y salsa romescu. El pescado està muy sabroso, en su punto, y la presentación del plato bien se merece un 10.




Pedimos otra botella de vino, ésta vez de 37cl., para encarar la última parte del menú degustación, un vino de la bodega Celler Capçanes, un Montsant, Mas Collet 2004, bonito color cereza, tostados, balsámicos, fruta madura, regaliz, sabroso en boca, carnoso, en el retro vuelve la fruta encontrada en nariz, cálido y de final largo. El segundo plato, un exquisito rabo de buey deshuesado con alcachofita y huevo de codorniz, adornado con cortezas de Yuca y una ramita de romero. La presentación, de nuevo, impecable, los hilos de Yuca que adornan el plato dan un toque final muy original. La carne muy gustosa, la salsa concentra todo el sabor del plato, el "tiento" que le damos al pan prueba de ello.



Llegan los postres. En plato cuadrado blanco tenemos por un lado copa con espuma de nata con sirope de frutos rojos, y por otro, tartaleta con crema pastelera e higos adornado con una linea de miel, linaza, menta y "petas zetas". Habíamos oído hablar de que algunos cocineros los utilizaban pero nunca lo habíamos disfrutado. Un acierto.




Decidimos tomar los cafés en la sombreada terraza exterior. Aquí pensamos que las sorpresas se habían terminado, pero como hemos podido comprobar en Mas Folch está todo cuidado hasta el último detalle. La vajilla de café tiene un diseño muy peculiar, parecía que tanto el vaso como el plato eran de plástico, y que incluso estaban retorcidos por el calor del café, !pues no! Son de cerámica, muy cosneguidos.Con los cafés llegan los petit fours, cucharita con esferificación rellena de mango, una explosión de fruta tropical en la boca, !brutal! Es la primera vez que probamos éste famoso y apreciado "bocado". En otra bandeja nos presentan unos bombones caseros de chocolate negro y unos crocantes de chocolate blanco.




Tras el café disfrutamos de unos Gin-Tónic y de la compañía de Dani, el chef, que nos cuenta su última ampliación de conocimientos culinarios en un viaje que acaba de realizar por Japón. Esperamos poder disfrutarlos muy pronto en una próxima visita a Mas Folch.


martes, 28 de julio de 2009

Vinos de las Islas, un gran Tesoro.


Cuatro son los vinos que hemos probado en nuestra última cata, vinos con una característica común, las Islas. Hemos querido poner encima de la mesa las D.O más representativas de dichos archipiélagos, Formentera, Islas Baleares, Ycoden-Dauste-Isora y Tacoronte Acentejo. Después de barajar varias opciones (algunos no los hemos encontrado o estaban agotados) nos decidimos por los siguientes vinos:


Viñátigo Tintilla 2004 (D.O Ycoden-Dauste-Isora), vino monovarietal, 100% Tintilla, con 18 días de maceración a 25º y 1 año en barricas nuevas de roble francés Allier. Venido de tierras volcánicas se nos presenta con un color rojo picota con ribetes tirando a naranja, capa muy alta, mate, turbio. En nariz ya nos da algunas pistas de sus orígenes, toques minerales (azufres), tabaco de pipa, fruta muy madura, pasados ya unos minutos salen aromas muy marcados a fruta tropical como el mango, maracuyá y fruta de la pasión (menuda nariz tienes Luisito), la verdad que parece increíble que en un tinto aparezcan dichos olores, pero es así, curioso. En boca es amplio, persistente, deja una sensación metálica o mineral un poco molesta. Su precio ronda los 20€, una RCP bastante floja, vino curioso, vale la pena probarlo, pero no para repetir, al menos yo no.

Cap de Barbaria 2006 (D.O Formentera), es un coupage de variedades autóctonas como la Monastrell y la Fogoneu y de otras más clásicas y extendidas como la Cabernet Sauvignon y la Merlot. Capa media-alta, color rubí, brillante, limpio, lágrima densa y abundante. En nariz aparecen aromas a bollería, lácticos, minerales. En boca es amplio, persistente, final ligeramente amargo, taninos aún por pulir, creemos que es un vino todavía demasiado joven para poder apreciar todo su potencial, unos años en botella le van a ir muy bien, seguro. Este vino lo podemos encontrar por unos 29€, RCP correcta ya que creemos que mejorará con unos añitos más encima.

Crater 2005 (D.O Tacoronte-Acentejo), este vino lo conforman dos variedades autóctonas de la isla de Tenerife, el Listán Negro y la Negramoll. Teníamos muy buenas referencias de este Crater, y como ninguno de los componetes de la cata lo habíamos probado, decidimos ir a por él! Capa media, color rubí, ribete con notas de evolución. Rápidamente empieza a mostrarnos todo su potencial aromático, fruta roja, ligeros matices minerales, chocolates, sotobosque, tabaco, regaliz y un fondo ahumado que termina de redondear este abanico de aromas tan espectacular. En boca es sabroso, cálido, de trago largo y persistente. Sin duda uno de los que más ha gustado en la cata. Su precio, unos 26€, lo hacen un vino muy recomendable, repetiremos.

AN 2005 (D.O Balears), este vino está compuesto en su mayoría por la variedad Callet (95%) el resto lo conforman la Mantonegro-Fogoneu. Tiene una crianza de 17 meses en barricas nuevas de roble francés de grano fino y muy fino con tostados medios y bajos. Después descansa dos meses dentro de un depósito antes de ser embotellado. Capa media, color rubí, ribete anaranjado. En nariz aparecen los frutos rojos, balsámicos, especias, chocolate, regaliz y tabaco. En boca es amplio, elegante, sedoso, equilibrado, taninos maduros, final intenso y largo, una maravilla de vino, espectacular! Su precio ronda los 30€, una RCP correcta y otro de los vinos recomendables, para mi, el mejor de la noche.

Los vinos que más han gustado han sido los dos últimos, personalmente me quedo con el AN 2005, espectacular! Creemos que el Cap de Barbaria aún es un poco joven para poder apreciar todo su potencial, con unos añitos más de botella seguro que terminará de “limar asperezas”, esperaremos.