El pasado mes de marzo se celebró en Barcelona una cata de Garnachas organizada por la DO Campo de Borja y The Wine Academy. Fue dirigida por el Master of Wine Pancho Campo y se probaron vinos de 4 bodegas de Campo de Borja y de otras 4 regiones.

Debido al elevado número de vinos que había para catar fuimos bastante rápido y no pudimos profundizar mucho en cada uno de ellos pero encuentro interesante dejatr las notas que tomé de cada uno de ellos para que tengáis una orientación a la hora de elegir una Garnacha.

De la zona de Campo de Borja probamos vinos de tres añadas diferentes. De la 2009
catamos tres vinos y todos los encontré muy frescos y ligeros. El Cayus Selección, muy fácil de beber, destaca por un paso en boca muy goloso, sin apenas taninos y aromas intensos a fruta. El Garnacha Centenaria, pura golosina en nariz, con fondos de vainilla y flores y un paso fresco. Y el Tres Picos, goloso como los anteriores pero con presencia de especias como el clavo y la pimienta. Tres vinos para el día a día asequibles para todos los bolsillos.
De la añ
ada 2008 probamos el Fagus (el 85% de este vino procede de la añada de la etiqueta y el resto de la anterior y posterior) que se muetra más complejo y a parte de fruta desprende cacao, tofe, nata y torrefactos. En boca es largo y parece que puedas masticar el tofe. También de esta añada era el Terrazas del Moncayo que se muetra complejo y largo como el anterior pero esta vez con aromas a tostados y especias.
De la 2007, el Berola, goloso y de tanino medio con aromas a frutos
rojos, flores y madera. El Alto Moncayo, un vino procedente de viñas viejas, con la firma del enólogo australiano Chris Ringland. Se presentó de un color intenso, muy oscuro y de capa alta. En nariz notas a fruta madura, especias, cuero, vainilla y seguro que hubiesen seguido saliendo más aromas si lo continuamos moviendo. En boca es amplio, con el tanino integrado y con un post gusto largo. Y por último su hermano mayor para acabar con los vinos de la región, el Aquilón. Un vino que te llena la boca, sedoso, complejo y muy expresivo con notas a fruta, balsámicos, eucalipto, vainilla y café. En fin una delicia de vino aunque creo que su hermano menor guarda una mejor relación calidad precio.
En cuanto a los vinos de otras regiones empezamos probando un Priorat, el Negre de Negres 2008, que además también está hecho con Cariñena, Syrah y Cabernet Sauvignon. Se trata de un vino potente, cn los taninos marcados, con el mineral muy presente y con notas a frutos rojos y regaliz.
Seguimos con un vino de Navarra, el Terroir 2008 de la bodega Domaines Lupier. En nariz se presenta complejo, con aromas a violetas, sotobosque, pizarra y fruta. En boca destaca su frescura y la acidez que tiene. Un vino muy diferente a las Garnachas que he probado hasta ahora, que me gustó mucho y que no me importaría probar más pausadamente.
De Francia venía el Tardieu Laurent Cuvée Spéciale 2006. Este vino pr
ocede de la zona de Châteauneuf de Pape y está elaborado con Garnache. Los suelos de esta zona están cubiertos por completo con cantos rodados, lo que aporta al vino una gran dosis de mineralidad. De color cereza y capa media, es el vino con menos tonalidad de la cata. En nariz es complejo con notas a mineral, hierbas provenzales, hinojo y olivada, una maravilla para los sentidos. En boca tiene cuerpo, una acidez muy correcta y un leve picor que recuerda a la pimienta. Otro vino a tener en cuenta y una zona para meterse a fondo.
Por último n
os fuimos a Australia para probar el Clarendon Hills Grenache Old Vines Romas 2005. Un vino elaborado de la mano de Roman Bratasuik y con una crianza de 18 meses en barricas de roble francés. Destacan las notas a ciruela muy madura, casi licorosa, balsámicos y a caja de puros. En boca es largo, con los taninos domados y buena acidez. Para mi gusto la fruta es demasiado madura y no es de los vinos que volvería a catar.
Y hasta aquí los vinos que catamos esa tarde de marzo y que nos sirvieron para poder comprobar como se puede expresar la Garnacha en todos stos suelos diferentes.
Debido al elevado número de vinos que había para catar fuimos bastante rápido y no pudimos profundizar mucho en cada uno de ellos pero encuentro interesante dejatr las notas que tomé de cada uno de ellos para que tengáis una orientación a la hora de elegir una Garnacha.

De la zona de Campo de Borja probamos vinos de tres añadas diferentes. De la 2009
catamos tres vinos y todos los encontré muy frescos y ligeros. El Cayus Selección, muy fácil de beber, destaca por un paso en boca muy goloso, sin apenas taninos y aromas intensos a fruta. El Garnacha Centenaria, pura golosina en nariz, con fondos de vainilla y flores y un paso fresco. Y el Tres Picos, goloso como los anteriores pero con presencia de especias como el clavo y la pimienta. Tres vinos para el día a día asequibles para todos los bolsillos.De la añ
ada 2008 probamos el Fagus (el 85% de este vino procede de la añada de la etiqueta y el resto de la anterior y posterior) que se muetra más complejo y a parte de fruta desprende cacao, tofe, nata y torrefactos. En boca es largo y parece que puedas masticar el tofe. También de esta añada era el Terrazas del Moncayo que se muetra complejo y largo como el anterior pero esta vez con aromas a tostados y especias.De la 2007, el Berola, goloso y de tanino medio con aromas a frutos
rojos, flores y madera. El Alto Moncayo, un vino procedente de viñas viejas, con la firma del enólogo australiano Chris Ringland. Se presentó de un color intenso, muy oscuro y de capa alta. En nariz notas a fruta madura, especias, cuero, vainilla y seguro que hubiesen seguido saliendo más aromas si lo continuamos moviendo. En boca es amplio, con el tanino integrado y con un post gusto largo. Y por último su hermano mayor para acabar con los vinos de la región, el Aquilón. Un vino que te llena la boca, sedoso, complejo y muy expresivo con notas a fruta, balsámicos, eucalipto, vainilla y café. En fin una delicia de vino aunque creo que su hermano menor guarda una mejor relación calidad precio.En cuanto a los vinos de otras regiones empezamos probando un Priorat, el Negre de Negres 2008, que además también está hecho con Cariñena, Syrah y Cabernet Sauvignon. Se trata de un vino potente, cn los taninos marcados, con el mineral muy presente y con notas a frutos rojos y regaliz.
Seguimos con un vino de Navarra, el Terroir 2008 de la bodega Domaines Lupier. En nariz se presenta complejo, con aromas a violetas, sotobosque, pizarra y fruta. En boca destaca su frescura y la acidez que tiene. Un vino muy diferente a las Garnachas que he probado hasta ahora, que me gustó mucho y que no me importaría probar más pausadamente.De Francia venía el Tardieu Laurent Cuvée Spéciale 2006. Este vino pr
ocede de la zona de Châteauneuf de Pape y está elaborado con Garnache. Los suelos de esta zona están cubiertos por completo con cantos rodados, lo que aporta al vino una gran dosis de mineralidad. De color cereza y capa media, es el vino con menos tonalidad de la cata. En nariz es complejo con notas a mineral, hierbas provenzales, hinojo y olivada, una maravilla para los sentidos. En boca tiene cuerpo, una acidez muy correcta y un leve picor que recuerda a la pimienta. Otro vino a tener en cuenta y una zona para meterse a fondo.Por último n
os fuimos a Australia para probar el Clarendon Hills Grenache Old Vines Romas 2005. Un vino elaborado de la mano de Roman Bratasuik y con una crianza de 18 meses en barricas de roble francés. Destacan las notas a ciruela muy madura, casi licorosa, balsámicos y a caja de puros. En boca es largo, con los taninos domados y buena acidez. Para mi gusto la fruta es demasiado madura y no es de los vinos que volvería a catar.Y hasta aquí los vinos que catamos esa tarde de marzo y que nos sirvieron para poder comprobar como se puede expresar la Garnacha en todos stos suelos diferentes.















