Mostrando entradas con la etiqueta La Musica del Vi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Musica del Vi. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de abril de 2012

La Múscia del Vi, 7ª edición



Van pasando los días y poco a poco voy asimilando todos los vinos que pudimos probar, que no fueron pocos. Intentaré resumirlo de la mejor forma posible:

Para empezar a abrir boca una burbujas de Colet-Navazos, Extra Brut y Reserva Extra Brut, elaborados por el método tradicional, y con la variedad Xarel.lo en el primero y Chardonnay en el segundo, hasta aquí todo normal, lo curioso de estos espumoso radica en las pequeñas adiciones de levaduras de flor y/o de lías de crianza biológicas en la segunda fermentación, y el toque jerezano que le aportan cuando le añaden el licor de expedición en el degüelle, (PX, Palo Cortado, Amontillado...) . Dos espumosos extraordinarios, de nariz intensa y muy expresiva. Seguimos con burbujas francesas, Bollinger y Delamotte, del primero poco que contar que no sepamos ya, del segundo destacar, y mucho, su Blanc de Blancs, finas notas de bolleria recién hecha, acompañado de notas florales y frutos secos, su paso en boca largo, suave y elegante, chapeau!

De aquí damos un pequeño salto y nos vamos a los blancos alsacianos, destacaría entre lo que pude probar Marcel Deiss Engelgarten, Riesling y un poco de Pinot Gris si no apunté mal: Nariz perfumada, notas florales y cítricas sobretodo y un paso en boca potente, con recuerdos a fruta confitada y una acidez siempre presente en todo momento dejando un final ligeramente dulce, para terminarte la botella sin darte cuenta.

Seguimos con más blancos, ahora de la Borgoña, de nuevo, como en la pasada edición, no pude pasar sin probar los Pouilliy Fuissé de Chateau Fuissé: Vieilles Vignes, Le Clos y Tete de Cru, magníficos Chardonnay a tener muy en cuenta. Portugal estaba muy bien representada por la bodega Niepoort, su blanco Redoma Branco Reserva una delicia, envejecido en roble francés, presenta una nariz compleja, inicialmente muy primaria con notas a manzana verde y plátano dejando paso luego a notas algo más cremosas y de bollería. En boca destaca por una acidez algo punzante, evidentemente le queda tiempo en botella para ir redondeando, un gran vino que con el tiempo mejorará, y mucho.
Otra vinazo, el Ribeiro de Emilio Rojo, qué potencial, muy jóven todavía, demasiado (esta es una tonica que nos hemos encontrado con la mayoría de vinos) pero ya muestra maneras, nariz franca y en estado muy primario y una boca con mucha personalidad, le falta ese tiempo en botella para llegar a ser un blanco de bandera.
Clos D'Agon Blanc, un blanco elaborado con variedades tipicas del Ródano (Viogner, Roussanne y Marsanne), un vino que destacaría por su paso en boca: serio, elegante, opulento y graso.
Otro blanco que me gustaria destacar es Artigas de Bodegas Mas Alta, sus tintos son autenticas joyas (La Basseta y La Creu Alta), pero no tenía ninguna referencia de su blanco. Muy buenas sensaciones, notas cítricas, fruta blanca (pera) y un fondo mineral que te lleva directamente a la tierra de la llicorella. Envolvente en boca, notas finas a madera de su suave paso por barrica, elegante y equilibrado. Como curiosidad, en su coupage hay una pequeña parte de Pedro Ximenez.


Llegados a este punto hicimos una pequeño y necesario paron para recuperar fuerzas, 15 queseros de toda Europa nos esperaban con una amplia selección de quesos artesanales, un lujo, os lo aseguro.

Con las fuerzas renovadas pasamos a los tintos, arduo trabajo lidiar con ellos. Como ya he comentado anteriorment la mayoría de estos vinos estan todavía en "pañales", incluso algunos eran muestras de tina y embotellados para la ocasión, es decir, la "sobredosis de taninos" que nos dimos en la ronda de tintos fue brutal, por lo que mis anotaciones empezaron a ser algo deficientes, por eso y por la carga de vinos acumulada, claro está.

Para empezar un tinto del Ródano Sur: Tardier-Laurent Chateauneuf-du-Pape Cuvée Spéciale, ya lo había probado en una cata que organicé hace muy poco, un vino para meditar, complejo, frágil y sensual, beber para creer...

Seguimos con otra joya, Barbera d'Alba Vigneto Pozzo dell' Annunziatta (magnum) de Roberto Voerzio, único pago donde elabora su mítica Barbera, ubicado en el municipio de La Morra, sus vinos son un ejemplo claro de expresión del terroir, y ésta Barbera no es una excepción: frutos maduros, tierra mojada, trufa, regaliz, dejes minerales y mentolados de fondo muy presentes, en boca se puede masticar, concentrado, carnoso y con un tanino que pide a gritos más botella, una bestia parda que aúna años de reposo.

Pasamos ya a algunos vinos nacionales: elegancia y personalidad de Mauro VS, los vinos de esta bodega son un seguro, su "básico" Mauro, entre mis vinos favoritos. Celia e Inés de Bodegas Vizcarra, dos auténticas bombas, mejoraran en botella. La Cueva del Contador de Benjamín Romeo, complejo, fruta roja y negra madura, evidentes notas de su paso por barrica, en boca, lo mejor, directo, envolvente, con cuerpo, no deja indiferente, un morlaco en toda regla.
Clos Erasmus, no os podéis imaginar lo que puede dar de sí un dedo de éste vino (iba muy racionado, jeje), digo vino pero podría decir elixir, os lo aseguro, evidentemente muy jóven todavía, pero madre mia qué elegancia, qué concentración de aromas, qué suavidad, qué complejidad, y todo ello en uno solo "traguito", supremo!
De la D.O Costers de Segre, Cèrvoles: complejo, fruta madura, tabaco, ahumados de fondo, sabroso y muy persistente.



Para rematar la faena un toque dulce, Chateau Climens, una pequeña dosis de Sémillon botritizada, fino, equilibrado y delicado paso en boca, perfecto para acompañar platos de la "haute cuisine".

Hasta aquí mi pequeña aportación del día que pasamos entre vinos y entre amigos, mucho me dejo en el tintero, pero seguro que os hacéis a la idea que en eventos de este tipo es muy complicado poder explicarlo todo, en un par de años, más música!





martes, 23 de marzo de 2010

La Música del Vi, 6ª edición



Aún me estoy frotando los ojos para despertar de éste increible sueño que fue el evento que organizó Vila Viniteca, impresionante en todo los sentidos, unos vinos extraordinarios, una buena organización, bonito entorno y una impecable atención e inagotable paciencia por parte de los bodegueros y comerciales que nos antendieron en los stands a lo largo de casi 8 horas, más no se puede pedir.
Vinos probamos muchos, muchísmos diría yo, todos de grandes bodegas tanto nacionales como internacionales, sería una locura describirlos todos, pero sí me gustaría destacar algunos que me sorprendieron. Muchos de los vinos que probamos eran de añadas muy jóvenes, vinos que todavia no estan "hechos", incluso algunos eran muestras de barrica que aún no han sido embotellados en bodega, en estos casos teníamos que hacer un "trabajo de campo" para hacernos una idea de lo que podrá llegar a ser el vino...
Mi experiencia con vinos franceses es muy escasa, por lo que me llevé gratas sorpresas con algunas bodegas que había en el evento y que desconocía por completo:


Pouilly-Fuissé Tete de Cru 2007, un Bourgogne 100% Chardonnay de la bodega Chateau Fuissé. Amarillo pálido, brillante y limpio. En nariz aparecen aromas a cítricos, fruta madura, manzana al horno, minerales, ligeros toques a pegamento, floral. Entrada elegante, cremoso, algo de bollería en el retro, frutal y cierto toque ahumado de fondo. El paso por barrica le otorga complejidad al vino, madera muy bien integrada, no encubre para nada los aromas primarios típicos de ésta variedad, un conjunto excelente. Se podría decir que es mi primer contacto con un Bourgogne blanco, y la verdad es que la impresión que me he llevado ha sido muy buena, quizá demasiado buena ;-).


Domaine de Marcoux Chateauneuf-du-Pape 2007, otra bodega de la que no había tenido el placer de probar nada, y menudo sorpresón me llevé con éste 2007, aún falto de botella, pero ya apunta maneras. Color rojo cereza brillante de capa media y lágrima muy densa. Intensa fruta roja en nariz, balsámicos, especiado, vainillas, tostados. En boca aún le queda camino por recorrer, pero ya muestra muy buenas maneras, sabroso, goloso, frutal, dejes minerales de fondo y una acidez que le augura una buena guarda en botella, ¡una garnacha para sacarse el sombrero!
Probamos también el 2008, pero aun estaba demasiado verde para poder apreciarlo en condiciones, tiempo al tiempo.



La Petite Sibérie 2005, es la joya de la corona de la bodega Domaine du Clos Des Fées ubicada en la Cataluña Norte, engendrado en una parcela de tan solo 1h de viñas viejas de garnacha negra, en condiciones climaticas extremas. De suelo argiloso-calcario con abundancia de hierro que le aporta al vino una buena inyección de mineralidad. Color picota de capa media con ribete violáceo. Fruta madura, balsámicos, fondos especiados, algo de madera de cedro quizá , fondo mineral. Entrada potente, vigoroso, acidez algo acentuada aún, cierta astringencia que no molesta, largo recorrido. Un vino al que le quedan años de reposo en botella, que sin duda le iran muy bien, augura gran potencial, quien lo pillara dentro de unos años. Su escasa producción y su peculiaridad repercuten de lleno en el precio de la botella...Ronda los 200€ ¡casi nada!


Alabaster 2008, un vino que tenía muchas ganas de tener en mi copa, había probado el Almírez, hermano pequeño de éste trio de Teso la Monja (D.O Toro), y las sensaciones fueron brutales. Son vinos con mucho carácter, elgantes, potentes y no exhentos de complejidad. Éste Alabaster al igual que el Victorino (hermano mediano) que nos dieron a probar eran muestras de barrica, aún no habían sido embotellados, con eso lo digo todo, un vino demasiado jóven para ser descorchado, un pena, pero también una oportunidad que no dejamos escapar. Su color picota cubierto va tintando la copa, aromas a fruta madura (ciruelas, moras), balsámicos, tostados (cafés, toffe, regaliz). Potente entrada, amplio, sabroso, retro marcado por la fruta madura, marcada tanicidad que irá domándose con el paso en botella. Vino con mucho carácter y gran personalidad, una "béstia parda" de !120 eurazos! Aún me estoy relamiendo...

Llegados a éste punto tengo que confesar que mis papilas gustativas ya no estaban muy receptivas, ya eran las 16:00h pasadas, llegamos a las 11:00h...


Para continuar, dos tremendos vinazos de la bodega Mas Alta (D.O.Q Priorat):
La Basseta 2007, vestido de color picota profundo, tinta la copa en cada movimiento, limpio, profundo. Nariz muy expresiva, fruta madura, balsámicos, ligeros toques a laca o acetona típicos de la Cariñena, marcado cáracter mineral, herbáceo, tabaco. En boca es sabroso, elgante, redondo, complejo, de trago largo. Jóven todavía pero ya se puede tomar y disfrutar con un buen plato de caza. Un caramelito que ronda los 60€, aun así, vale la pena probarlo, lo recomiendo. Para terminar con ésta bodega probamos el hermano mayor, sí cabe, aún mejor que el anterior.
La Creu Alta 2006, más "hecho" que La Basseta, nos muestra todo su potencial de fruta madura, tostados(café, toffe), sus balsámicos en forma de mentolados refrescan la copa en su paso por nariz, cacao, vainillas, mineral (pizarra). En boca es todo harmonía, todo parece en su sitio, nada molesta, equilibrado, sabroso, carnoso, tanino perfectamente integrado, persistente. Un vino para sacrase el sombrero, creo que ronda los 80€, altamente recomendado junto con La Basseta, dos vinos para disfrutarlo en todo los sentidos.

Salinas 1237 2006, no me gustaría cerrar ésta entrada sin mencionar éste vino de la bodegas Sierra Salinas,
Color picota cubierto, capa alta, tinta la copa. Nariz intensa, fruta madura, compota, cierta mineralidad, vainillas, torrefactos, sotobosque. En boca expresa todo su potencial y la expresividad encontrada en nariz, sabroso, carnoso, da la sensación de poderlo masticar, amplio, largo, taninos ya bien integrados aún teniendo mucha vida por delante. Sin duda un final de fiesta "de traca i mocador".