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viernes, 24 de enero de 2014

La Cigarrera




Me hace especial ilusión estrenar este 2014 con estos vinos, unos vinos que definitivamente me declaro ferviente seguidor y adicto consumidor. Mis inicios no fueron muy buenos, mis papilas no estaban acostumbradas a este tipo de vinos, al contrario, me parecían muy chocantes tanto en nariz como en boca, pero mi tozudez hizo que siguiera probando alguna copita más y más y más...Hasta que llegó una botellita de 0,37cl. a mis manos de Barbadillo Manzanilla Solear en Rama y se me abrió el cielo, madre mia que vicio. Así más o menos fueron mis comienzos con los vinos de Jerez, desde la fecha no he parado de descorchar, y así pienso seguir hasta el infinito y más allá...
Desde hace relativamente poco, nuestro amigo Oscar Gallifa ha cogido la distribución de los vinos de La Cigarrera, y como no podía ser de otra forma, nos los presentó en una cata de lo más interesante y didáctica, 5 fueron los vinos que probamos:

Manzanilla Fina, elaborada con Palomino fino, procedente de tierras de albariza, mediante crianza biológica bajo velo flor por el tradicional sistema de criaderas y soleras: Color dorado pálido, aromas a manzana verde, notas salinas y a frutos secos, potente en boca, seco y salino, con un final ligeramente amargo, invitando una y otra vez a seguir bebiendo. Perfecto para acompañar cualquier aperitivo o embutidos, salazón, ensaladas y cocina internacional, Sushi por ejemplo. De vicio una manzanilla con una tapa de jamón!!

 






Amontillado, elaborada con Palomino fino, procedente de tierras de albariza, sometida a doble crianza, la primera bajo velo flor, como una manzanilla, la segunda, oxidativa, se le añade alcohol vínico y se eleva su graduación a 17º "matando" de esta manera el velo flor dejando el vino en contacto permanente con el oxigeno. Se elabora también con el tradicional sistema de criaderas y soleras: Color ámbar, nariz compleja e intensa, notas a lacas, naranja confitada, toffe y frutos secos, amplio y elegante en boca, de nuevo tornan los frutos secos y las notas a naranja confitada, de trago larguisimo, para beber una copa tras otra, personalmente el vino que más me gusta de la bodega. Acompaña muy bien los quesos semicurados, pescado azul como el atún y las sopas entre otros. Aunque se vale por sí solo, se deja saborear tranquilamente, sin ningún tipo de acompañamiento. 


Oloroso, elaborada con Palomino fino, procedente de tierras de albariza, mediante crianza oxidativa por el tradicional sistema de criaderas y soleras: Color caoba, nariz muy intensa, naranja confitada, toffe, salino, nuez, en boca tiene una entrada potente y estructurada, ligero amargor final, y muy persistente. Este vino ya necesita comidas algo más pesadas, como carnes rojas o guisadas, caza, estofados o quesos curados.


Moscatel, elaborado con Moscatel de Chipiona con el sistema tradicional de asoleamiento para concetrar su azúcar y llegar a la pasificación. Se envejece bajo crianza oxidativa siguiendo el sistema de criaderas y soleras: Color caoba intenso, nariz super expresiva, orejones, pasas, ciruelas, naranja confitada, caramelo líquido (sobre Royal), boca densa, dulce y sedosa, con un final interminable. Este vino le va perfecto un postre con frutos secos, el típico músico, o un buen helado.


 

Pedro Ximénez, elaborado con el sistema tradicional de asoleamiento para concetrar su azúcar y llegar a la pasificación. Se envejece bajo crianza oxidativa siguiendo el sistema de criaderas y soleras. Color oro oscuro, aromas a algarrobo, pasas y ciruelas, extremadamente ducle en boca dejando una sensación densa y oleosa. Perfecto acompañando chocolate, helados y brutal con quesos azules tipo Roquefort o Cabrales.








Esto fue todo, pero habrá más, auguro un 2014 muy jerezano en lo que a vinos se refiere...

jueves, 6 de junio de 2013

Escapada a Reil-Mosel, Weinhaus Barzen


Este fin de semana pasado, una comitiva venida de diferentes partes de la península, nos hemos escapado a tierras germanas para conocer más de cerca a La Diva, Reil-Mosel ha sido el destino escogido, y no ha sido porque sí, en este pequeño pueblo de tan solo 1200 habitantes se encuentra Weinhaus Barzen, nuestra bodega fetiche en la Mosela. Llegamos el sábado por la mañana al aeropuerto de Frankfurt-Hahn, allí nos estaban esperando Alexander Barzen, su pareja Tina y unos amigos de la familia para llevarnos a todos a Reil. Antes de dejar las maletas en las habitaciones, paramos en la bodega, donde pudimos comer alguna cosa y poder brindar y degustar nuestro primer vino, un Riesling Brut 2011, burbujas refrescantes para darnos la bienvenida. Seguido vamos a las habitaciones para deshacer las bolsas y tumbarnos un poco antes de coger el autobús para ir a hecer un tour fluvial por el rio Mosel. A las 16:00 partíamos para coger nuestro barco donde no sólo nos esperaban unas espectaculares vistas, sino una cata de la añada 2012 de algunos de los vinos de Alexander Barzen:


"La añada 2012 fue marcada por condiciones un poco mas frias de lo normal durante la primavera y verano. El otoño nos ha brindado condiciones muy buenas con noches frias y días soleados no muy calurosos, logrando así una maduración de las uvas más lenta...Los vinos de la añada 2012 se presentan muy aromáticos, armónicos y realmente lo que marca la añada 2012, es la buena estructura mineral - podrian ser hermanos de la añada 2010!"


Riesling Trocken: Fue una vendimia tardía, con un invierno frío que le aporta al vino menos graduación de lo habitual pero más aroma y una mineralidad más marcada. Nariz franca con ligeras notas a flores blancas, paso en boca fresco y agradable, un vino sin complicaciones pero plenamente placentero.

Spätlese Trocken: Nariz más intensa que el anterior, notas cítricas y minerales, en boca muestra una acidez más suave de lo que me esperaba (comentario en positivo) y con un postgusto largo que invita a tomar otra copa, y otra, y otra...

Edition Alte Reben Trocken: Salido de las viñas más viejas de la bodega (unos 130 años historia), este vino ha sido envejecido ligeramente en barrica de roble y ha mantenido contacto son sus lias unos 6 meses. Nariz expresiva, notas cítricas, minerales y de flores blancas, en boca muestra una acidez brutal, pero sin estridencias, dejando al final sensación algo grasosa y con postgusto ligeramente marcado por ese trabajo con lias (vainillas). Una béstia parda con larga crianza en botella.

Spatlese Feinherb: Pasamos a vinos más afrutados (feinherb), donde la fermentación ha sido parada para dejar al vino un toque de dulzor característico (22gr/l). Nariz más bien golosona, notas a fruta amarilla algo madura y flores blancas, en boca es de vicio, con el punto justo de dulzura para que sigas tomando una copa tras otra.

Kabinett: Un vino del que te podrias beber botellas sin pestañear siquiera, rico, dulce pero con acidez suficiente para que no te despegues de la copa, fino y elgante en boca y con una frescura arrolladora.

Eiswein: Este vino es puro vicio y perversión, si lo bebes una vez ya no puedes dejar de hacerlo, 190gr/l, una bomba que por desgracia cada vez es más escaso y por consiguiente más caro.


A las 20:00 volvíamos a estar montados en el autobús camino al restaurante donde cenaríamos todos juntos...Antes por eso una parada de 20 minutos para poder ver y caminar por las estrechas calles de Bernkastel, un precioso pueblo que parece sacado de un libro de cuentos infantiles.



Llegamos al restaurante, donde nos esperaba un menú ya cerrado con anterioridad y un sinfín de botellas de Riesling, Barzen porsupuesto, sumergidas en una cubitera llena de hielo. Terminada la cena nos dirigimos andando hacia Weinhaus Barzen para terminar la noche con un poco de música y buen vino, para ello Alex había puesto a enfriar en una neverita más Riesling, vaya, barra libre, impresionante las botellas que llegamos a descorchar...Y para acompañar sus vinos una selección de quesos alemanes que el gran Fritz Lloyd Blomeyer nos preparó y explicó con todo tipo de detalle, la guinda del pastel, un final de noche para recordar.


Domingo por la mañana, desayunamos y nos encontramos todos de nuevo en la bodega para ir en grupo a visitar la viñas viejas (Alte Reben) que Alex tiene en la ladera del rio Mosel. A pie de viñas, y como no podía ser de otra manera, descorchamos un magnum de Alte Reben, esta vez un Trocken 2011, 130 años de historia en una copa, con el rio Mosel como telón de fondo, no hace falta decir nada más, apoteósico, un perfecto final de viaje.




Prost!

viernes, 25 de enero de 2013

Armand Rousseau Gevrey Chambertin, un halo de esperanza

  

Como ya comenté en un post anterior, seguimos pasito a pasito con los vinos de la Borgoña, tanto tintos como blancos, y como cabía esperar la Chardonnay nos está cautivando más en lineas generales. Pero no todo han sido desencantos por lo que hace a los tintos, ayer vimos un halo de esperanza, una Pinot Noir venida de la zona tinta por excelencia en la Borgoña, Cote de Nuits, donde dicha variedad se alza mostrándonos su máxima expresión. El vino en cuestión es un Village de Armand Rousseau, Gevrey Chambertin 2005. 

-No cabe duda que estamos delante de uno de los elaboradores y de las zonas más importantes de la borgoña tinta, en posts venideros haré más hincapié y explicaré lo mejor que sepa las grandezas de Armand Rousseau, de Gevrey Chamebrtin y sus míticos Grand Crus-

Como os iba diciendo este Village nos abrió a todos los ojos, una nariz inicialmente algo tímida, pero con el vaivén de la copa se va descubriendo poco a poco: Aromas a carne roja o sangre, en algunos Ribera del Duero he sentido éste mismo aroma, sin ir más lejos un Flor de Pingus 2003 que abrimos hace unos meses, le siguen una fruta roja algo dulzona, notas florales, pasando a hojarasca y especias, una nariz muy sutil, pero llena de elegancia. Ya sólo quedaba la mejor parte, beberlo...Soberbio, gran armonía donde nada ni nadie quiere ser el protagonista principal, todos van a una, paso elegante y aterciopleado, delicado pero con esa personalidad que te deja sin aire, os aseguro que hasta la fecha el mejor tinto de la borgoña que he sentido y bebido, quede dicho que no son muchos, pero empiezo a tener un ligero bagaje, y eso me da alas para seguir descorchando.

Nota: En la fotografia aparecen otro borgoña y un burdeos, buenos vinos, pero jugaban en otra liga, además, he querido dedicar este post al vino que me ha hecho abrir los ojos ante tanta duda...Seguiremos descorchando y 
aprendiendo.

Nota2: Quede claro que antes de este tinto habíamos descorchado vinos muy interesantes que nos han ido empujando a seguir probando, pero éste Village ha sido de lo mejorcito por no decir el mejor borgoña tinto que he probado hasta ahora.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Un paseo por la Toscana



De nuestro viaje vacacional a la Toscana tragimos, entre otras cosas, algunas botellas de vino, 4 de ellas las descorchamos hace unos días en Vadebacus. La idea era dar un paseo a través del vino por las zonas más destacadas de la Toscana y así poder apreciar las similitudes o diferencias que hay entre ellas. Si buscamos un denominador común entre los vinos que catamos este es sin duda la Sangiovese, uva tinta por excelencia en esta región italiana y de la que paso a detallar algunos datos para poder conocerla algo mejor:
  • Sangiovese procede del término latino "Sanguis Jovis", "La sangre de Júpiter", podemos decir que bebímos sangre de dioses.
  • Sinónimos,
    • Montepulciano: Prugnolo Gentile
    • Montalcino: Brunello
    • Aretino: Calabrese
    • Chieti: Maglioppa
    • Sangioveto, Sangiogheto, Morellino...
  • Hay 4 DOCG donde la Sangiovese es la variedad principal, Vino Nobile di Montepulciano, Brunello di Montalcino, Chianti Classico y Carmignano.
  • Es una variedad muy productiva y que se adapta con facilidad al terreno.
  • Grado alcohólico medio-alto.
  • Acidez alta.
  • Envejece principalmente en "botti" de 300 a 1000 litros de roble de Eslavonia.


Estos fueron los 4 vinos que elegimos para representar su zona:

Brunello di Montalcino (DOCG) 
  • En la zona norte los suelos estan compuestos en su mayoria de galestro (marga desmenuzada) y un poco de arcilla, combinado con la mayor altitud, dan unos vinos con más acidez y una fruta más delgada.
  • En la zona sur hay más arcilla y piedra caliza, dando vinos con más cuerpo y menor acidez, pudiéndose beber más jóvenes.
  • La Brunello tiene unos racimos muy apretados y el hollejo es más grueso, por tanto tiene menos zumo que en otras zonas, por lo que ésta tiene una mayor concentración de color, tanino más marcado y una gran capacidad de envejecimiento.
  • La Poderina 2006:
    • Sangiovese (Brunello 100%).
    • El 60% del vino envejece en botti de roble de Eslavonia, el resto en barricas durante los primeros 12 meses. Pasado este primer año se envejece todo junto en botti de roble de Eslavonia 12 meses más, seguido de 18 meses en botella.
    • Tiene un margen de mejora de unos 15 años.
    • Bodega Tenuta La Poderina


En Montalcino pudimos probar varios Brunello (Pinino, La Poderina, Biondi Santi...) en la impresionante Enoteca di Piazza (visita imprescindible, puedes escoger entre 100 vinos de la zona) y ninguno de ellos nos hizo el peso, definitivamente no es mi tipo de vino. Este Brunello, La Poderina, tiene una nariz algo escueta, fruta roja y de fondo notas anisadas, en boca "nifú nifá", a destacar su acidez y un tanino ya bien pulido pero que con el paso del tiempo seguro que termina de integrarse, y poca cosa más a destacar, quizás no estamos acostumbrados a este tipo de vino tan "delgado" en su conjunto, pero en general no gustó, quizás en su estilo, por el color y esta acidez vertebradora, pueda recordarme a algun vino de la borgoña en su versión más clásica.
  
Vino Nobile di Montepulciano (DOCG)
  • Aquí ya encontramos suelos más arenosos, limosos y pedregosos que en el Chianti y Montalcino.
  • Son vinos que destacan por su elegancia y finura .
  • Le Bèrne 2009:
    • Sangiovese (Prugnolo Gentile) 97%, Colorino 3%.
    • 24 meses de crianza en roble (60% en barricas de roble de 250 litros, 40% en pequeñas bariicas de roble francés), seguido de 6 mese mínimo en botella.
    • Bodega, Podere Le Bèrne.


Aunque fue una visita muy rápida, pudimos ver la bodega por dentro y catar todos sus vinos, donde el Rosso y éste Vino Nobile nos parecieron muy interesantes. Notables diferencias entre éste vino y el Brunello, en el color, nariz y boca. Color rubí intenso, frutas del bosque, hierbas aromaticas (lavanda) y a ceras tipo "DACS", en boca es redondo, con cuepro, aparece la fruta negra y un tanino presente, a destacar la buena integración del vino con la madera, siempre la fruta como protagonista. Este Vino Nobile viene a confirmar las buenas sensaciones que tuve "in situ", los pocos que pude probar (Nottola, Poliziano y alguno más que no recuerdo) me gustaron mucho, y con una RCP a destacar, éste Le Bèrne me costó 14 euros en bodega, una ganga.

Chianti Classico (DOCG)
  • Suelos de galestro, calizos y pedregosos.
  • El Gallo Nero es el símbolo de Chianti Classico.
  • El consejo regulador permite un mínimo de 80% sangiovese y un 20% máximo de Canaiolo y Colorino o foraneas (Merlot, CS, CF). En vino joven 12% alcohol y en Riserva 12,5% con crianza mínima de 24 meses en Riserva + 3 meses en botella.
  • Castello di Brolio 2008:
    • Sangiovese 80%, 10% Merlot, 10% Cabernet Sauvignon.
    • 18 meses en barricas de roble.
    • Barone Ricasoli es la bodega más antigua de italia, data del año 1141.

 
Barone Ricasoli fue un político de principios del siglo XIX, dicen que fue el creador o el que puso las bases del Chianti moderno, investigó y experimentó en la viña para poder elaborar un Chianti de calidad que pudiera competir con el gran vino francés de la época.
Los vinos de esta zona son los que más me gustaron, junto con los Rosso y Vino Nobile di Montepulciano, quizás, también hay que decirlo, se asemejan más a lo que estoy acostumbrado. Nariz intensa, fruta roja madura, notas florales, violetas, arropado todo ello con las notas sutiles de crianza, tostados y especias. En boca es amplio, con cuerpo, mineral, dejando un paso afrutado, fresco y de larga persistencia, un auténtico vinazo.

Bolgheri Rosso Superiore (DOC)
  • Suelos compuestos de arcilla y piedra caliza.
  • Viñedo en general bastante joven, una media de 25-30 años.
  • Se estima gran potencial de sus vinos por la juventud de sus viñedos y los grandes vinos que se estan elaborando.
  • Sus vinos destacan por su perfil maduro, de color casi impenetrable y por una capacidad muy importante de envejecimiento.
  • Grattamacco 2008:
    • 65% CS, 20% Merlot, 15% Sangiovese
    • 18 meses en barrica de primer y segundo año, seguido de un refinamiento en botella de 12 meses.
    • Bodega, Tenuta Podere Grattamacco.
    • 14% alcohol.


Aquí ya pasamos a otro historia completamente diferente, los llamados "supertoscanos" (nombrados así por la prensa americana), surgieron a finales de los años 70 como respuesta al estancamiento que padecía el Chianti Classico en las últimas décadas: Rendimientos desproporciandos, maderas en muy mal estado, se apostaba más por la cantidad que por la calidad...El primer "supertoscano" en ver la luz fue el famoso Sassicaia, donde las variedades predominantes ya no eran la autóctona Sangiovese sino las bordelesas Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc. Marchesi Antinori elaboró el primer "superstoscano", Tignanello, donde la Sangiovese es la variedad predominante (mínimo un 80% dependiendo de la añada) frente las foráneas CS y CF.
Este vino viene a mostrar todo lo indicado más arriba, color picota impenetrable, nariz intensa y perfumada, fruta negra madura, balsámico, piedra mojada y notas especiadas para empezar, boca potente, carnoso, mineral y con un tanino bien integrado amén de su juventud, un gran vino, aunque nos diga poco de donde proviene.


martes, 20 de noviembre de 2012

Can Ràfols dels Caus


 
Hace ya unos días, en el Celler de Coll Favà, se organizó una cata de los vinos de Can Ràfols del Caus, unos vinos con una gran particularidad, nacen en un terruño muy especial, el Massís del Garraf (D.O Penedès), las viñas se cultivan con criterios biológicos, "intentando así transmitir en la elaboración de los vinos las propiedades de la fruta, del terreno y de la intervención humana". Can Ràfols del Caus es el nombre que recibe la finca propiedad de Carlos Esteva en Avinyonet del Penedès, data de 1634, que anteriormente la había adquirido su abuelo, Jacinto Esteva en el año 1930. Personalmente, y como quedará visto en este blog, soy un enamorado de los vinos de esta bodega, sus blancos La Calma y Rocallís de lo mejor que he probado en el ámbito nacional, y podríamos seguir por sus grandes vinos tintos, pero mejor será que empieza con la explicación de lo que pudimos catar esa noche:


Describo según orden de cata, empezamos por el Gran Caus Blanco 2008, Xarel.lo (cepas viejas de más de 65 años), Chenin Blanco y Chardonnay, con una crianza en botella de 2 años. Bonito color pajizo, brillante y algo untuoso. Nariz donde abundan las notas a hierbas aromáticas y a medida que va cogiendo aire salen a la palestra notas tostadas. En boca la Chenin Blanc muestra toda su frescura y acidez, aportando también sensaciones cítricas, y la Chardonnay y la Xarel.lo le dan a este blanco una buena estructura en boca. Muy recomendable no tomarlo muy frio, es decir, recién sacado de la nevera, mejor tomarlo después de unos minutos a temperatura ambiente, de esta manera podremos disfrutar de esta nariz tan personal que tiene éste vino. Las propuestas culinarias que se propusieron iban desde marisco y pescados, hasta quesos semis y con un toque ahumado tipo Idiazábal.


Seguimos con el vino más premiado de la bodega, Gran Caus Rosado 2011, monovarietal de Merlot, un rosado atípico, a ciegas lo podríamos confundir con un tinto. Elaborado con el mosto flor de los mejores racimos de Merlot, con una maceración pelicular de 18 horas y fermentación a baja temperatura durante 40 horas sin añadir levaduras seleccionadas. Su color algo más "subido" de lo que nos tienen acostumbrados los rosados ya nos denota su peculiaridad, en nariz salen los aromas a piruleta (sin excesos), fresa madura, cereza y un toque agridulce muy curioso. En boca es un vino que deja huella, de entrada potente, con cuerpo, dejando sensaciones a fruta roja a su paso y con un final persistente. Este rosado con "alma de tinto" le dan al vino un gran abanico gastronomico, ya que los rosados los acabamos encasillando para aperitivos, arroces y comida italiana, entre otros, y yo lo ampliaria incluso a platos más elaborados y con más "peso", por ejemplo un pollo asado, pavo relleno, incluso si me apuráis con platos de caza, yo lo he probado y os aseguro que da la talla.

Pasamos a las burbujas, el primero, Gran Reserva Brut Nature 2005, Xarel.lo (50%), Chardonnay (25%) y Macabeu (25%), más de 30 meses de crianza sobre sus lías en la misma botella (segunda fermentación). Inicialmente ya se aprecia una burbuja muy fina y poco abundante. Nariz algo golosa, manzana al horno, pera madura, pasteleria y miel. Cremoso y elegante en boca dejando notas de frutos secos a su paso.
Gran Caus Rosado Brut Nature Rosado 2006, 100% Pinot Noir, crianza de más de 30 meses en botella. Se muestra con un color a piel de cebolla quizás tirando a cobrizo, burbuja fina y poco abundante. Nariz delicada, bolleria, toques a galleta que me recuerdan al helado de "cheesecake", y con un fondo con dejes a membrillo. En boca es elegante, cremoso y con una burbuja perfectamente integrada, difícil no tomarte más de una copa, de vicio.

Pasamos al último cava, Parisad 2003, 85% Xarel.lo y el resto Chardonnay y Macabeu. La Xarel.lo procede de viñedos muy viejos, fermenta durante 4 meses en barrica de castaño, envejeciendo posteriormente en botella durante más de 60 meses. De intenso color dorado, nariz compleja, notas lácticas, poco a poco empieza el desfile: pasteleria, frutos secos (avellana), manzana al horno, tostados y notas minerales. En boca es todo sutileza y elegancia, para disfrutar en un aperitivo o para la sobremesa, donde él sea el protagonista. Como curiosidad Parisad quiere decir Júlia (su hija se llama así) en hebreo.


Y para ir terminando, 2 tintos, el primero, Pedradura 2005, Marselan (cruce de garnacha y cabernet sauvignon) y Petit Verdot compenen éste peculiar vino con 12 meses de crianza en roble francés y 30 en botella. Era la tercera vez que lo probaba, y sin duda esta última ha sido donde mejor lo he encontrado, como dijo Marc Rusca antes de probarlo, "ahora mismo está en su mejor momento", y lo ratifico, balsámico, fresco, vivo, redondo, mineral, sensacional todo su conjunto, muy recomendable y con muy buena RCP, diria que no llega a los 13€.

El segundo, Gran Caus Reserva 2006, uno de los grandes de esta bodega, elaborado con Merlot, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon y Syrah y criado durante 12 meses en barrica de roble francés y posteriormente un mínimo de 6 años en botella. Su nariz ya te transporta directamente a la finca, esos inconfundibles aromas a hierbas aromaticas, mineral, notas especiadas que se aprecian tanto en nariz como en su paso en boca, complejo, largo y con gran personalidad, un vino de guarda que todavía ganará con dos o tres años más en botella.



En mi humilde opinión queda claro que los vinos procedentes de esta pequeña subzona del Penedès son "alumnos aventajados" respecto al resto de su D.O, pero como siempre digo, seguiremos probando.

Salut!

viernes, 14 de septiembre de 2012

Vinos de Terra Alta

 

 

Por desgracia las vacaciones se han terminado, y para ahogar las penas que mejor manera de hacerlo que con vino. Nuestro amigo Luis nos tenía un encuentro preparado a base de vinos que ha ido probando en sus largas vacaciones de verano, todos ellos de la D.O Terra Alta. Antes de presentar brevemente los vinos me gustaria destacar las principales caracterísiticas de esta zona del sudeste de Cataluña:

  • Denominación relativamente joven, constituida en 1982
  • Influenciada por un clima mediterráneo, se caracteriza por sus veranos secos y calurosos e inviernos muy fríos. Otro aspecto a destacar en la climatología son los vientos: el Cierzo y el "garbí"
  • Los suelos son de tipo calcáreo y de textura principalmente arcillosa pobres en materia orgánica
  • Sus principales variedades son la garnacha blanca y macabeo para los blancos y la garnacha negra y peluda para los tintos.



Me gusta mucho la garnacha, tanto la blanca como la tinta, es una de mis variedades favoritas, por ello le tengo gran cariño a esta zona vínicola quizás en ocasiones poco valorada y donde si sabes buscar un poco puedes encontrar verdaderas joyas a precios muy asequibles. Una zona donde mi punto de mira apunta siempre sobre la garnacha blanca, sí, personalmente de Terra Alta me gustan más los blancos que los tintos.

Dos de los vinos que más gustaron venían de una de las bodegas más importantes de la zona, Celler Bàrbara Forés, su blanco Bàrbara Forés 2011 gustó y mucho, fresco, cítrico y hierbas de monte en nariz, en boca ligera untuosidad y amargor final, un vino fácil de beber y con personalidad.
Bàrbara Forés Coma d'en Pou 2006, el tinto que más gustó de largo. Elaborado con un cupage de garnacha negra (45%), cabernet sauvignon (25%) y syrah (35%), y envejecido en barricas de roble francés Allier durante 16 meses. En nariz ya atisbaba maneras de gran vino: Nariz limpia, fruta madura con fondos tostados y dejes minerales. Sabroso en boca, concentrado, taninos maduros, paso elegante y final afrutado y balsámico, una delicia.
Para seguir con el podio, el tercer vino a destacar fue un total desconocido para todos, Flor de Garnatxa 2008 de Celler la Bollidora, monovarietal de garnacha blanca, fermentado en barricas nuevas de roble francés y envejecido durante 8 meses sobre lías. Inicialemente sorprende su nariz, notas a cuero y lacas que a medida que va tomando aire en copa se van tornando en aromas más amables y frescos como fruta tropical algo madura, tierra mojada y ligeros ahumados. En boca se muestra cremoso, sabroso, fresco, con ese ligero amargor tan típico de esta variedad, recomendable.
Estos tres fueron, a mi parecer, lo más destacado, los demás vinos por una cosa o por otra no acabaron de convencer:
 

Bàrbara Forés El Quintà 2011, probablemente a este vino le falte botella, ya que la madera era la protagonista, dejando la fruta y sobretodo la frescura del vino en un segundo plano, una lástima porque tenía buenas referencias.
Seguimos con otro blanco donde las notas de madera y la fruta no iban por el mismo camino, Tern Garnatxa Blanca 2011, se me hizo algo cansino, quizás no tanto como el anterior pero no para beber más de una copa.
Pasamos a los tintos, Plan B, de la misma bodega que el Flor de Garnatxa, probablemente no estaba en su mejor momento, decaído, en nariz recordaba a un Rioja entrado en años, fue directito a la barrica del vinagre.
Y para terminar un Syrah 100%, Casa Mariol Syrah Reserva, criado durante 22 meses en barricas, explosión de confitura de fresas, nariz extremadamente golosa tornándose con la oxigenación en especias, pura pimienta negra, algo radical para mi gusto, pero quizás acompañado con una carne a la brasa podría suavizarse un poco.

Esto fue todo, buenos vinos y como siempre mejor compañía, que al fin y al cabo es lo que cuenta. 

Muchas gracias Luis y hasta la próxima.