miércoles, 14 de julio de 2010

1ª Fira de Vi Torrelles de Llobregat




El próximo 16 y 17 de Octubre se celebrará la 1ª edición de la Fira de Vi Torrelles de Llobregat, aún queda mucho trabajo por delante y poco a poco iran informando de todas las actividades. Para más información podéis visitar el blog de Adictos a la Lujuria o bien poneros en contacto via mail:

adictosalalujuria@gmail.com



¡No faltéis!

viernes, 25 de junio de 2010

¡...Y ya van 35!




Otro año más y otra vela más en el pastel de aniversario, y ya van 35. Ésta vez lo tenía muy claro, quería juntar en la misma mesa buenos amigos y buenos vinos, y así lo hice. Siete fueron los invitados y cinco los vinos elegidos:


Pierre Peters Cuvée Spéciale "Les Chétillons" 2000, imprescindible empezar la contienda con un espumoso, un Blanc de blancs concebido en una pequeña parcela de Le Mesnil-Sur-Oger de 1,7 ha. de viña vieja, un champagne de marcado "terroir".
Color pajizo y de burbuja muy pequeña. En nariz, inicialmente, predomina el aroma a manzana al horno y cítricos (naranja). Con cada movimiento de copa el champagne nos va mostrando sus bazas, entran en escena los frutos secos (higos, pasas, nueces de Brasil), persiste la manzana al horno, ligeros fondos a bollería. Amplio en boca, de fina burbuja y acidez algo marcada pero no molesta, de nuevo sensaciones cítricas de fondo. Buena recomendación la que me hicieron con éste espumoso, gracias Carlos G.

Viña Tondonia Blanco Reserva 1988, con éste blanco salimos de lo cotidiano, un blanco con mucha historia y personalidad. Presenta un color amarillo oro aún muy vivo. En nariz algo cerrado, aromas a reducció (goma, queroseno) que poco a poco se van diluyendo. Le cuesta abrirse, quizá lo tenía que haber aireado con más antelación, ahora mismo debe llevar una hora y media abierto sin decantar. Aparecen notas a frutos secos y ligeros toques cítricos. Boca secante, fresco y con una acidez aún bastante presente. Es de esos vinos que no tiene término medio o gusta o no gusta, y eso mismo ha pasado en ésta cata, no ha sido del agrado de todos, personalmente, me abriría la otra botella que me queda...

Catado de nuevo una semana más tarde (había quedado un pequeño resto), evidentemente evolucionado, los aromas a fruta ya se dejan ver, fruta madura diría yo y algo de plátano.

La Nieta 2005, sin duda uno de los más deseados, que ganas teníamos de probar ésta joya de los Viñedos de Páganos. Descorchado una hora y media antes, un corcho a la altura del vino y en perfectas condiciones. Color picota de capa media, algo cerrado inicialmente, pero en cada vaivén de copa va dejando destellos de elegancia: Flores (violetas), lácticos, sutiles especiados (nuez moscada y clavo), golosina de cola, olivada, fondos tostados, sinuosos balasámicos que aportan frescor al vino. Boca elegante, envolvente, se aprecia una ligera astringencia que rompe quizá la armonía esperada, más botella le hubiera ido perfecto, final largo con recuerdos de esa crianza en barrica, madera y vainillas. Nos ha dejado un poco descolocados, las expectativas eran muy altas (¿error?), el vino bien se las merece, pero a veces éstas son traicioneras, lástima no haberlo pillado con algunos años más encima.

Clio 2006, incorporado a la cata en último instante, buenas críticas habíamos leído sobre éste Jumilla, así que no fue difícil decidirse.
A medida que va cayendo en la copa, ya va enseñando sus cartas, un precioso color picota intenso, precedido ya de aromas golosos a toffe. Lágrima muy densa que se desliza lentamente por la copa. En nariz muestra todo un abanico de aromas: Vainillas, café, ligeros tostados, balsámicos, mineral, y el omnipresente aroma a caramelo de toffe (Wherter's Original). En boca es todo elegancia, muy goloso, envolvente, en el retro surgen de nuevo loas aromas a crianza, muy presentes en todo momento. En general un conjunto muy goloso (siento repetirme tanto con éste adjetivo, pero creo que es la mejor manera de definir éste vino), tanto en nariz como en boca. Me ha faltado quizá más presencia de fruta, la Monastrell casi ni se "huele", esos aromas primarios tan básicos y esenciales en un vino aquí brillan por su ausencia, quizá, si hay que ponerle un pero al vino sería éste, demasiada presencia de aromas aportados por la barrica, se sobreponen a todos los demás, una apreciación muy personal, eso sí.

Fritz Haag Brauneberger Juffer Sonnenuhr #12 Auslese GK 2006, llegamos al final de la cata, y que mejor forma de hacerlo que con un dulce de la Mosela, éste Auslese viene muy bien recomendado por un "Talibán del Riesling" ;-). Decantado unas dos horas y media antes de servirlo. Color oro viejo, cierta densidad. Nariz de vicio, golosa, fruta madura, jazmín, amielados, algo de hidrocarburos, cítricos, pegamento "Imedio", flotador nuevo, almíbar. En boca diría que es un conjunto perfecto de armonía y equilibrio entre la acidez y el dulzor, un binomio que hacen de éste elixir un vino extraordinario en todos los sentidos, envolvente, tremendamente persistente, cada trago es un disfrute sin apelativos ¡brutal!


En mi modesta opinión creo que los vinos han estado a la altura de lo esperado, quizá La Nieta nos ha dejado un poco de mal cuerpo por no haver llegado a las expectativas creadas por "el entorno", pero nada que no se pueda remediar con la compra de otra añada del mismo vino, tiempo al tiempo...

Gracias a todos (Jordi C., Jorge G., Jose M., Marc C., Nacho A., Luis R.) por haberme hecho pasar una tarde de vinos tan excepcional.

Salut!

jueves, 3 de junio de 2010

Oh, Mon Dieu!



Que mejor expresión que la que nos titula éste blog para definir lo sentido en la cata de estos tres "monstruos" del Loira, Blanc Fumé de Pouilly, Pur Sang y Silex, todos 100% Sauvingon Blanc y de la añada 2007. Desgraciadamente "el creador" de esots vinos, Didier Dagueneau, falleció hace casi dos años en un fatídico accidente de avioneta a sus 52 años, por lo que ésta es la última añada en la que trabajó. Afortunadamente, su hijo, Louis Benjamin será el responsable de continuar con el trabajo.

Para empezar la cata, una sorpresa, Óscar nos sirvió un licor de frambuesa (100% frambuesas) hecho en Bulgaria, Malinella 2007, intenso aroma a frambuesa y fresas, un conjunto muy goloso para acompañar perfectamente un aperitivo o un postre.

Enseguida nos vamos al lio con el primer Sauvignon, Blanc Fumé de Pouilly, color amarillo pálido, denso, brillante. En nariz presenta un caracter marcadamente mineral, fruta madura (piña, mango), tierra mojada, fondos cítricos. En boca tiene una acidez que abruma, mineral, sabroso, envolvente y de trago longevo, perfecta presentación de lo que nos vamos a encontrar con los siguientes vinos.

Pur Sang, quizá el vino más personal y "salvaje" de Dider. Color muy parecido al anterior, amarillo pálido, brillante y limpio. Al atacar la copa por primera vez notamos ligeros aromas a madera nueva que con la aireación se van disipando, fruta madura, toques herbáceos, sorprenden las notas de hidrocarburos, marcada mineralidad. Una acidez en boca soberbia, "se me pone la gallina de piel" sólo de recordarlo, fresco, equilibrado, complejo, quizá algo desbocado amén de su juventud, de nuevo esa mineralidad tan marcada, que digo marcada, se puede "masticar", un vino que quita el sentido, aunque aún está en su más tierna infancia, es capaz de provocar el delirio entre los asistentes, Mon Dieu!

Después de rehacernos un poco de éste Pur Sang, nos enfrentamos al último, Silex, otra vino cargado de caracter y personalidad. Quizá de un amarillo más intenso que los otros, identica brillantez y limpidez. Nariz compleja, intensa, fruta blanca, herbáceo, marcadas notas minerales, cierta salinidad. En boca es termendamente sabroso y envolvente, más redondo que los anteriores, mineral, aunque no tanto como el Pur Sang, equilibrado, de nuevo una acidez sobresaliente y con un final largo y ligeramente amargoso.

Sin duda, estos "vinos de terroir" me han dejado alucinado y casi sin adjetivos para describir todo lo sentido en cada trago. Son vinos, en mi opinión, que valen lo que cuestan, son otra historia, hay que probarlos como mínimo una vez en la vida...Yo por poco que pueda y mi bolsillo lo permita, volveré a repetir de nuevo.

Para terminar, un Riesling (Vendemmia Tardiva) traído de Italia, de La Valle del Riesling dell' Oltrepo Pavese. En nariz apuntaba maneras, fruta madura, ligeras notas a hidrocarburos, amielados...Pero en boca nada que ver con la nariz, secante y con final amargo (té), nos dejó un poco desconcertados.

Finalizada la fase de cata, y aún quedando mucho vino por terminar, desenfundamos los cuchillos para abrir los ahumados (salmón, bacalao y anguila) y quesos variados escogidos expresamente para la ocasión, un disfrute por todo lo alto.


Óscar, muchas gracias por la cesión de las fotos, ya viste que mi cámara no se adaptaba muy bien a la luz de tu enogaraje ;-)

Carles, Óscar i Jordi, un plaer haver compartit aquests vins amb vosaltres, espero i desitjo tornar a repetir l'experiencia ben aviat.

Salut
.



martes, 25 de mayo de 2010

Per molts anys!



Un año ha tenido que pasar para poder disfrutar del regalo que recibieron cada uno de los cumpleañeros (Laura, Teresa y Marcos), un Chivite Colección 125 Blanco 2004, Alión 2004, Pago de los Capellanes Parcela el Nogal 2004. Para poder disfrutar más si cabe de estos vinazos, decidimos no sólo hacer cata sino también acompañarlos de suculentas viandas que nos prepararían en el restaurante BeBop de Sant Cugat del Vallès. Empezamos por el blanco, finalmente decidimos decantarlo al momento de catarlo. De color amarillo limón brillante y limpio, en un primer ataque aparecen aromas a fruta madura (piña) y escarchada, sensaciones herbaceas (lavanda, hinojo), amielados. Poco a poco va evolucionando y los terciarios se dejan notar muy sutilmente, toffe, bollería, vainillas y ligeros toques ahumados. En boca se deja notar más la madera que en nariz, perfectamente integrada, no molesta para nada, amplio, fresco, cremoso, de trago laaaaaargo y persistente, un vino para disfrutar, ¡impresionante! Para acompañar éste blanco fermentado en barrica nos pusieron un Rape con Langostinos, espectacular tanto el maridaje como la presentación del plato.




Continuamos con
el Alión 2004, abierto y decantado al momento, con ello queríamos ver su evolución en copa desde un inicio... Rojo rubí, ribete ligeramente anaranjado, tinta la copa. En nariz inicialmente aparecen aromas de reducción, a medida que se va oxigenando salen la fruta roja, caramelo de cola, algo de pegamento "Imedio", acetona, balsámicos (muy marcados) y tostados. En boca me sorprendió mucho su marcada potencia, me lo esperaba un poco más "tranquilo", amplio, robusto y muy persistente. Personalmente me esperaba otras sensaciones con éste vino, en nariz no me ha terminado de convencer y en boca aún menos, esa potencia desvocada que notaba en cada trago no me han convencido para nada, ¿le faltará aun más botella? Entiendo que es un vino que aguanta perfectamente la guarda, pero éste ya lleva unos años reposando y por ello me lo esperaba más "hecho" y quizá con menos aristas. Muy buenas son las referencias que tenía y tengo de éste vino, por eso y por la espina que me ha quedado clavada, le daré una nueva oportunidad con otra añada, eso sí.
Para apaciguar un poco el desánimo que me había dado éste vino, nos trageron una Perdiz de Caza en su Salsa, un gran acierto a sabiendas de las caracterísiticas del vino en qüestión, ¡un plato de caza le iba que ni pintao!




Y para terminar la cata un "Morlaco" en toda regla, Parcela el Nogal 2004. No decantamos tal y como recomienda la web 6 horas antes, sino una. Bonito color picota de capa alta. En un primer ataque sobresalen (y mucho) los aromas a lácticos, requesón (mató), yogur natural. A medida que vamos moviendo el vino en la copa surgen la fruta roja, floral (rosas), minerales, ligeros tostados, regaliz... En boca tiene una entrada elegante, sabroso, envolvente, algo especiado, vuelve la fruta roja en el retro, madera bien integrada, un conjunto extraordinario, creo que la decisión de abrirlo sólo una hora antes ha sido acertada, ya que hemos podido apreciar "toda" su evolución en la copa. Un Civet de Ciervo fue el encargado de acompañar éste poderoso Ribera.




Para terminar la contienda un Carpaccio de Piña y un Helado de Mousse de
Chocolate Blanco, un final perfecto para una velada perfecta.







jueves, 22 de abril de 2010

Noche tematica: La Ginebra




No sólo de vino vive el hombre, y estas ginebras probadas en El Celler de Coll Favà de Sant Cugat, dan buena prueba de ello. Una correcta presentación de cada una de las botellas dió el pistoletazo de salida para que Vicente, nuestro mentor y barman de profesión, empezara a explicarnos las particularidades de cada ginebra.


HAYMAN'S SLOE GIN
Para empezar, un licor a base de ginebra, de color rojizo, nariz algo herbácea, almendra amarga, regaliz tipo "pastillas Juanola", balsámicos. Goloso en boca, ligero amargor final, tiene cierta similitud al Pacharán. Es un licor para tomar solo con hielo, no se recomienda (lo probamos) combinarlo con tónica, el resultado no fue del todo satisfactorio. Muy bueno, sorprendente, "sólo" tiene 26º, creo que la mayoría de los que estábamos allí no habíamos visto ni probado un licor de ginebra con estas características. Producen muy pocas botellas, por lo que complica un poco el hacerse con una de ellas, una lástima, si la encontráis haceros con una, vale la pena probarla.


HAYMAN'S 1820
Seguimos con otra ginebra de Hayman's, o mejor dicho, licor de ginebra, ésta por ello, con unos grados más encima. Incolora y translucida como la mayoría de las ginebras, pero un poco más densa de lo normal. En nariz marcados aromas cítricos (limón), especias y vainillas. Paso en boca cremoso, untuoso, elegante, ricas notas a vainilla, sensaciones de dulzor que "camuflan" los 40º del licor ¡Qué peligro! Recomendada para tomar sola con hielo, una buena copa para culminar una opípara comida, no está mal, una forma diferente de tomar ginebra.


HAYMAN'S OLD TOM GIN
Pasamos a una ginebra indicada ya para combinados, nada que ver con las anteriores, el enebro es mucho más indentificable en ésta que en las anteriores, ligeros toques herbáceos, algo seca en boca, paso cálido, sus 40º se dejan notar. No me acaba de convencer, me gustan las ginebras mucho más secas, y estos toques herbáceos en nariz no me convencen.




GENEVIEVE GENEVE STYLE

Esta es la típica "Hollands Gin", estilo bastante diferente a lo que la mayoría estamos acostumbrados, muy herbácea, difícil encontrar el aroma del enebro, cálida, potente en boca, final amargo que me pone los pelos de punta, aquí ya subimos la graducación, 47'3º. Una ginebra que se sale de lo habitual, a mi no me ha gustado, pero quizá es porque mi paladar y sobretodo mi nariz no estan acosumbrados a éste tipo de Gin.


BULL DOG
De todas las presentadas, sin duda, se lleva el premio a la originalidad, una botella de bonito diseño. Como curiosidad decir que es la primera ginebra del mundo en introducir ingredientes nuevos para su elaboración, como la amapola por ejemplo y el Ojo de Dragon, fruta de origen chino de la familia del lichy. En nariz el enebro se deja notar, ligeros toques a regaliz, cítricos y fondos especiados. Seca en boca con final algo floral, de las que más me gustó, una típica London Dry Gin.




WILLIAMS CHASE
Hace relativamente poco tiempo que ésta ginebra ha salido al mercado, hecha con manzanas verdes y una vez terminada la destilan ¡más de 100 veces! Curiosos datos para una ginebra que se acerca a los 50º, pero que aúna una finura y elegancia que dejan atónito, de entrada potente, pero de suave trago final, floral, sin duda, la más seca de las siete con diferencia, en mi modesta opinión, la mejor de las ginebras secas presentadas.

PLYMOUTH
La única ginebra de las que hemos probado con D.O.C, por ello, sólo puede producirse dentro de Plymouth, Inglaterra. Utilizada para elaborar el archifamoso cóctail Dry Martini. Sus 57º son motivo suficientes como para notar su calidez a medida que va bajando, secante, potente, algo picante o almenos eso me pareció. El combinado con ésta ginebra tiene que estar bien hecho o de un trago rico y refrescante puedes pasar a un trago cálido y algo subido de grados.



Una vez terminamos de probar las ginebras cada uno de los participantes nos hicimos dos combinados con las ginebras que más nos habían gustado. En mi caso, uno de Williams Chase con Fever Tree y otro de Bull Dog con Fentimans.
Para terminar la contienda, Vicente nos deleito con algún coctail hecho, evidentemente, a base de ginebra, el que más me gustó fue el famoso Gimlet, ginebra con lima, rico, rico.


Llegada casi la media noche nos dirigimos al Uito, restaurante donde nos esperaba una cena por todo alto. Empezamos con unos entrantes a base de corquetas de queso, bombones de foie, filetes de anchoa, jamón y una rica ensalada con queso de cabra tibia. Seguido, un segundo a escoger, lubina al horno o entrecot a la plancha. Para regar la cena, un tinto de Navarra, Gran Feudo Crianza.
Terminado el postre y como diría un buen amigo mio, para bajar la cena, qué mejor que un buen gin tónic bien servido, refrescante manera de terminar la contienda.